Croquetas de pulpo. Un toque distinto.

Esta receta de croquetas de pulpo me la enseñó mi profesor de cocina, quedaron tan ricas y era tan sencillo que en seguida me decidí a hacerlas en casa ¡Anímate y prepara conmigo este aperitivo con el que impresionarte a ti y a tus amigos!

En realidad, la mayoría de croquetas se hacen de la misma manera, se prepara una bechamel espesa, se añade lo que se quiera, se enfría, empana, y fríe, y a comer. Sin embargo, todos hemos probado croquetas feas a lo largo de nuestra vida, así que…tan sencillo no será, ¿no?. Vamos a descubrir cómo hacerlas para que queden perfectas.

Ingredientes para 6 personas:

ingredientes de las croquetas de pulpo

  • 900 ml de leche.
  • 200 gr de pulpo cocido.
  • 100 ml del caldo de cocción del pulpo. (opcional)
  • 150 gr de mantequilla.
  • 150 gr de harina.
  • una cebolla.
  • sal, pimienta y nuez moscada.

Como veis, hemos guardado parte del caldo de cocción del pulpo, por eso usaremos 900 ml de leche. Si no tenéis ese caldo, podéis usar un litro de leche, o medio de leche y medio de caldo de pescado, que aporte un poco más de sabor. En mi caso hice esto último y el resultado fue muy bueno.

pulpo cortado en brunoise
Pulpo cortado en brunoise

Antes de empezar a trabajar, os aconsejo que tengáis cortados tanto la cebolla como el pulpo en brunoise (dados pequeños de 1 a 2 mm de lado). Es tedioso, pero el pulpo lo añadiremos en el último momento (ya está cocido), por lo que unos trozos demasiado grandes serían desagradables al morder.

 

Primera parte, elaboración de la roux:
  1. Derretir la mantequilla en una cacerola grande.
  2. Pochar la cebolla a fuego lento.
  3. Añadir la harina tamizándola y sin parar de remover. Seguimos con el fuego lento.
  4. Removemos hasta que se haga una sola masa y se cocine un poco. A esta mezcla se le llama roux.
  5. Retiramos la roux del fuego, y ponemos a calentar el líquido. Tanto si es sólo leche, como si tiene caldo, se calienta todo a fuego lento. Podemos añadir aquí la sal, la pimienta y la nuez moscada.
Segunda parte, elaboración de las croquetas de pulpo:
  1. PUNTO IMPORTANTE: para que la bechamel no se quede con grumos, la roux y el líquido deben estar a temperaturas distintas. Como hemos retirado del fuego el primero, debemos esperar a que se enfríe bastante. Yo os recomiendo llevar a ebullición el líquido a fuego lento, de esa manera, cuando está listo uno, lo está el otro.
  2. Cuando hay suficiente diferencia de temperatura, retiramos del fuego la leche y ponemos la cacerola a fuego lento. Es el momento de añadir un tercio del líquido (más o menos). No debemos dejar de remover y, cuando el líquido se agregue a la masa, vamos añadiendo el resto poco a poco.
  3. Una vez añadido todo, seguimos removiendo, evitando que se pegue al fondo. Vamos a ir viendo como la masa va perdiendo humedad y ganando consistencia.
  4. Cuando lleve unos diez minutos, añadimos el pulpo troceado y removemos para que se incorpore a la masa.
  5. Tras unos tres-cuatro minutos más, la masa estará lista. Para saber que está, debéis ver cómo empieza a ser fácil despegarla de los bordes de la cacerola.
  6. Finalmente, la colocamos en algún lugar extendida para que se enfríe (una fuente de horno es bastante cómoda).
Plastón de croquetas de pulpo
Listo para refrigerar unas horas

Cuando ya estén frías (lo mejor es dejarlas de un día para otro en la nevera). Se porcionan, puedes hacerlas como quieras, no tienen por qué tener la forma de siempre, de hecho, quedan genial y son más cómodas de hacer si las cortas a dados. De esta manera, si las tienes congeladas, diferenciarás las croquetas de pulpo del resto.

El último paso:

Un clásico, harina, huevo y pan rallado. Asegúrate de escurrirlas bien de un paso a otro, si hay mucha harina, el huevo no se pegará bien, y el exceso de huevo hace que se formen tropezones de pan.

¡Y ya está! Nuestras croquetas de pulpo están listas para freír, meter en el horno si queréis evitar los fritos, congelar o guardar en la nevera (no más de 2-3 días). Una vez que sabéis hacer esta receta, podéis sustituir el ingrediente principal por el que queráis, quedan muy bien con bacalao, con cangrejo y con espinacas, ¡sólo hace falta darle vueltas a la cabeza!. Eso sí, acompaña las croquetas con un plato ligerito, como esta ensalada Waldorf que compartí aquí.

¿Y a vosotros, como os han salido? ¿cómo las soléis preparar?¿De qué os gustan más?

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